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Pedro Vargas, parte de la cultura popular de varios países

A 27 años de su fallecimiento, el recuerdo del compositor, tenor y actor de la Época de Oro del Cine Mexicano, Pedro Vargas, perdura gracias a sus canciones que forman parte de la cultura popular de varios países.pedro_vargas_0

Reconocido por ser uno de los intérpretes de Agustín Lara y nombrado “El Samurái de la canción”, la Lotería Nacional develará un billete conmemorativo con su imagen el próximo 16 de noviembre.

Conocido también como “El tenor continental” y “El ruiseñor de las Américas”, destacan entre sus interpretaciones: “Sentimientos”, “No me amenaces”, “Abrázame”, “Ahora”, así como “Porteñita mía” y “Me fui”, las primeras que grabó.

Su extenso repertorio también abarca variedad de géneros como “Jinetes en el Cielo”, canciones rancheras como “Allá en el Rancho Grande”, boleros como “Obsesión” y temas nostálgicos como “Alfonsina y el mar”.

Pedro Vargas Mata nació el 29 de abril de 1906, en San Miguel de Allende, Guanajuato, y murió el 30 de octubre de 1989 en la Ciudad de México, por complicaciones de diabetes mientras dormía. Hijo de José Cruz Vargas y Rita Mata, una pareja humilde de campesinos y quienes procrearon a otros 11 hijos.

Desde pequeño mostró su gusto por el canto y a los siete años formó parte del coro de la iglesia de su ciudad. Su talento no pasó desapercibido por el profesor y este le ofreció lecciones canto.

A los 14 años llegó a la Ciudad de México y continuó cantando en varias iglesias, además de que comenzó a ofrecer serenatas hasta que el Colegio Francés La Salle, le ofreció una beca para estudiar la secundaria, clases de piano y solfeo. Pedro permaneció ahí hasta el bachillerato.

Para 1928 y, por recomendación de José Pierson, quien consciente de su talento también le ofreció clases de técnica vocal y le dio hospedaje, fue parte de la ópera que se presentó en el Teatro Esperanza Iris. Fue así que recibió la oferta de viajar en una gira por Estados Unidos con la Orquesta Típica de Miguel Lerdo de Tejada.

Gracias a Pierson, Vargas conoció a Jorge Negrete, Alfonso Ortiz Tirado y Juan Arvizu.

Entre sus maestros también destaca Alejandro Cuevas, con quien estudió canto, movimiento escénico, italiano y francés, y se dice, nunca le perdonó el haber escogido el canto popular por sobre la ópera.

En 1929 grabó su primer disco para RCA, en Buenos Aires, que incluyó dos temas de su autoría “Porteñita mía” y “Me fui”. En la placa estuvo acompañado del piano de José Agüeros y del violín de Elvino Vardaro.

En 1930 grabó en México para la Brunswik y, dos años después, firmó con la Victor un contrato que duró más de 50 años. En ese tiempo grabó más de tres mil temas.

En lo que respecta a su vida personal, el 12 de septiembre de 1931 contrajo matrimonio con María Teresa Campos, enlace que duró hasta el fallecimiento del tenor. Fruto de esta unión nacieron cuatro hijos.

Tras su interpretación de “Ann Harding” de Carlos Espinosa de los Monteros en un concurso de valses, Vargas fue contratado como intérprete oficial de Agustín Lara, a quien le dio voz de 1930 a 1936, año en que el joven tenor inició su carrera como solista independiente.

Al lado de su amigo Agustín Lara, interpretó variedad de temas populares como “Granada”, “Solamente una vez”, “Santa” o “Noche de Ronda”, por mencionar algunos.

Pedro debutó y triunfó en Cuba, Puerto Rico y República Dominicana, países a los que siempre les guardó gran cariño y a los que volvió varias veces.

En 1951 debutó para la televisión a través de CBS de New York en esa ocasión estuvo acompañado por la orquesta de Percy Faith. Tiempo después, en México se estrenó su programa “El estudio Raleigh de Pedro Vargas”. Además estuvo al frente de la emisión “Revista Nescafé”.

El 20 de marzo de 1964 cantó un concierto en el Carnegie Hall de New York, con un éxito legendario.

Su debut en la pantalla grande fue en 1936 cantando “Flores negras”, de Sergio de Karlo, en “Los chicos de la prensa”. Dentro de su filmografía se encuentran más de 70 películas, entre ellas “El caballo de mi general” producida por Disney.

En 1949 estrenó “El abandonado”, con Pedro Armendáriz, Carlos López Moctezuma, Agustín Isunza y Martha Roth; mientras que en 1958, se proyectó “Música y dinero” que protagonizó junto a Luis Aguilar y Tito Guízar.

Compartió créditos con Pedro Infante en “También de dolor se canta” (1950), cinta en la que juntos interpretaron “La negra noche”.

También incursionó en la comedia musical con “Del can-can al mambo” (1951) con Joaquín Pardavé, Abel Salazar y Rosita Fornés; y “Los chiflados del rock and roll” (1957), al lado de Luis Aguilar, Agustín Lara, Eulalio González, Lina Salomé, Delia Magaña, y Rosita Arenas.

Es considerado el cantante de la Época de Oro del Cine Mexicano con más dúos. Pedro Infante, Jorge Negrete, Libertad Lamarque, Alfonso Ortiz Tirado, Marco Antonio Muñiz, Beny Moré, son algunos con los que cantó.

Además de José José, Roberto Carlos, Luis Aguilar, Lola Beltrán y Estela Núñez.

Entre los honores que recibió se encuentran: la Orden Isabel la Católica, Orden de Malta, Ciudadano Honorario de Texas, Orden Cruzeiro Do Sul (Brasil octubre 1944), Orden Carlos Manuel de Céspedes (Cuba marzo de 1955), Orden Vasco Núñez de Balboa (Panamá agosto de 1966).

Además de Orden de Mayo Oficial (Argentina 1978), Orden Francisco Miranda (Venezuela 1978), Condecoración de la OEA (Washington D.C., 1981) y el Premio homenaje Golden Eagle Award (Los Ángeles, 1983).

En agosto pasado, autoridades de San Miguel de Allende, Guanajuato, presentaron el programa de celebración con motivo del 110 aniversario de su natalicio, en el que se presentó una muestra fotográfica en la que Carlos Cuevas y Gualberto Castro ofrecieron un concierto conmemorativo.

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